EXPERIENCIAS DE ACUARISMO PARA DUMMIES
Por MVZ Manuel Horta
Esta semana estuvo un poco caótica en cuestión de tiempo, pero aquí estamos, entregando una publicación más. Esta semana les hablaremos de un gran hobbie pero a la vez de una gran responsabilidad (ya que el hecho de cuidar seres vivos siempre lo es) se trata del ACUARISMO, ACUARIOFILIA o en español, tener peces en cautiverio y saberlos cuidar.
Se preguntaran “¿Qué chiste tiene tener una mascota con la cual no puedes interactuar? Es decir, no se le acaricia, no puedes jugar con ellos, no te demuestran cariño, etc etc. El acuarismo es mas que tener una mascota, es como tener un cuadro en movimiento, lleno de variedad de colores. Es ver como se expresa la naturaleza al máximo, la forma en que interactúa un pez con otro, como se cortejan y se reproducen, incluso ver como cazan y acechan para alimentarse, ser espectador incansable de un pequeño ecosistema en tu propia casa. Eso es la acuariofilia, el observar todo este gran espectáculo de la vida y sentir una verdadera paz interna. El observar una pecera es realmente relajante, lo he hecho por horas y nunca me canso de maravillarme y sentir como se disipa el estrés de un día agotador.
Aun recuerdo cuando me regalaron mi primer pez, a mi no me gustaban los peces ya que había tenido insípidos intentos por poner una pecera pero nunca con éxito y siempre con descalabros, los peces morían y mi frustración crecía. Parece que fue ayer cuando mi prima se acerco en mi cumpleaños con una pecera de bola y dentro un pez japonés moro ojos de telescopio, estoy tratando de recordar si le puse algún nombre, pero si recuerdo que lo primero que me dije fue “Este pez si me va a durar y aprenderé todo lo necesario para que así suceda”. Fue así como empecé a buscar libros en la universidad, información en todas partes, visitar acuarios para que me orientaran, recopilar información. Aprendí que tenía que echarle un anticloro al agua ya que era dañino para mi pez. Estaba conciente de que los peces utilizan el Oxígeno en el agua para respirar, pero aun así, lo primero que aprendí fue que se tenia que romper la molécula del agua para que mi pez pudiera aprovechar el oxígeno, por lo que lo primero que compre fue una bomba de aire, muy pequeña, complementando con un filtro de plataforma, la cual recuerdo que hacia mucho ruido y revolvía mucho el agua de la pecera, pero mi pez parecía estar contento y comía y nadaba sin problemas.
También aprendí que hay diferentes tipos de alimentos: Hojuelas, chochitos, churros, croquetas, alimento vivo como artemias, tubifex y charales. ¿Cuál era el indicado para mi pez? Pues lo primero que tuve que aprender es que los alimentos pueden variar por el tipo de pez, por su tamaño, por su zona alimentaria, por el tipo de alimento que consumen en vida libre, etc etc. Entonces resulta que hay peces pequeños, medianos, grandes y gigantes, herbívoros y carnívoros, que se alimentan en la superficie, en la zona media de la pecera o en el fondo, con hábitos diurnos o nocturnos, etc etc. La información empezaba a hacerse extenuante pero nada me detendría para que mi pez estuviera bien y sano. Toda esta información resumida en mi pez equivalía a que por su tamaño podía comer hojuelas y alimento vivo como artemias y tubifex y que se alimentaba en cualquier zona del acuario, tanto en la superficie como en el fondo.
Ya que estaban resueltos los primeros obstáculos de supervivencia, mi pez empezó a crecer, y algo que mi prima no me dijo (porque creo que tampoco ella lo sabía) es que los peces japoneses suelen crecer mucho y muy rápido, por lo que me di cuenta que a mi pez empezaba a faltarle espacio en la pecera. Con mis ahorros compre otra pecera de bola pero mas grande y ya que tenía un pez sano, porque no tener 2. Así que le compre un compañero, otro pez japonés pero este era dorado con una gran cola de velo. El contraste que hacían un pez negro y un pez dorado en la pecera era hermoso, parecían un ying-yang cuando nadaban juntos y los dos parecían estar contentos.
Al poco tiempo empecé a experimentar los primeros inconvenientes de tener dos peces mas o menos grandes en una pecera relativamente pequeña: Exceso de desperdicios, ya que los peces japoneses suelen ser peces que desperdician mucho alimento, además de que nadan torpemente y levantan el alimento que se va al fondo, mueven las piedras del fondo y desentierran o tiran cualquier adorno que se les ponga. Había también exceso de desechos, dos peces defecan mas que uno solo por lo que de repente se veían nadando “viboritas” de desecho en toda la pecera. Por todo esto la limpieza de la pecera se tenía que hacer más seguido equivalente a más trabajo. Decidí que necesitaba una pecera más grande y como ya me sentía con mayor experiencia decidí comprar una pecera de 40 lts que es la más común en el mercado, con la idea de montar un acuario comunitario, donde pudieran convivir diferentes especies de peces.
Con este reto vinieron más dudas y más gastos: ¿Qué equipo tenia que comprar? Y ¿Cuáles peces conviven con los peces japoneses? Fue cuando me di cuenta que mi nuevo hobbie no era nada barato pero que hasta ahora había valido la pena, y bueno, ¿Cuál hobbie es barato? Por recomendaciones de los que atienden los acuarios, compre la pecera con una bomba de aire mas grande que tenía dos salidas, una de ellas la conecte a la torre del filtro de plataforma y la otra la conecte a una válvula moduladora para que nutriera un adorno, el típico cofre del tesoro que abre y cierra con las burbujas. Según el filtro de plataforma me daría una buena filtración y evitaría tantos desechos en la pecera, por lo que me ahorraría estar limpiando la pecera tan seguido. También tuve que comprar un calentador, ya que la mayoría de los peces vive en aguas tropicales con temperaturas arriba de los 24ºC hasta los 30ºC, me vendieron un tubito con polvo plateado en el interior el cual se conectaba y producía calor, aprendí una gran lección: 1 watt por cada litro de agua para subir hasta 26ºC la temperatura, entonces el calentador que me vendieron fue de 40watts.
Con la idea de montar mi pecera comunitaria tuve que aprender sobre diferentes clases de peces: Los “agresivos”, los cíclidos, los pacíficos, los de cuidados fáciles y los difíciles. De los peces que me recomendaron que podían convivir con los japoneses fueron: Pez Ángel, pangasio, plecostomus, guppies, mollys, platys, neones, tiburón bala, y una infinidad de tetras que son peces pequeños que nadan en grupo y regularmente tienen colores bastante vistosos. Recuerdo que compre varios peces en esa ocasión pero exactamente cuales, no. De los que mas me acuerdo fue un par de ángeles, el más bonito era uno rayado negro con plata con aletas exuberantes, me encantaba ese pez. Recuerdo que compre unos guppies y el famoso “limpiapeceras” o plecostomus.
Todo iba marchando de maravilla, los peces convivían muy bien, aunque de repente los Ángeles agredían a los japoneses y los guppies empezaron a mostrar mordidas en sus grandes colas, el “pleco” se escondía permanentemente debajo de un adorno y casi no salía, etc, empezaba a aprender sobre los distintos comportamientos y hábitos de cada uno, resultaba realmente fascinante. Muy pronto aprendí también que en verano la temperatura de la pecera llegaba a subir hasta 30ºC y en invierno bajaba hasta 24ºC y no tenía manera de modularla. A la mala también aprendí que el tubifex es un alimento muy sucio para los peces, se cría en excremento de cerdos y suele trasmitir parásitos y otras enfermedades a los peces, así que también empecé a leer sobre el famoso Ich, fungosis e infecciones bacterianas de los peces, producidas principalmente por el estrés de su medioambiente. Conocí los medicamentos más comunes como el sulfato de cobre, la acriflavina, el verde de malaquita, las sulfas y la eritromicina, pero lo más importante es que aprendí que si no hay estrés es muy difícil que haya enfermedad.
Al poco tiempo, volvió a suceder el inconveniente del crecimiento, ya que mis peces estaban bien alimentados y cuidados. Los peces japoneses siguieron creciendo, los ángeles también son peces que crecen muy rápido y el plecostomus puede llegar a crecer hasta 50cm (todo el largo de la pecera que tenia). Además, nuevamente empezaban a quedarse muchos desechos en la pecera al grado que el agua llegaba a enturbiarse y los peces se reunían en la superficie para tomar algo de aire del exterior. La limpieza de la pecera llegaba a ser algo tedioso y poco gratificante ya que se seguía enturbiando con regularidad. Tenía que sacar a todos los peces, ponerlos en diferentes botes y tuppers, lavar la pecera y la grava, sacar y lavar los adornos, sacar el filtro de plataforma y enjuagarlo, etc etc etc. Fue cuando aprendí sobre “sifones”, un sifón no es otra cosa mas que un tubo con una manguera, el cual al generarse un vacío comienza a “aspirar” todo el fondo de la pecera y se lleva los desechos que se depositan en el fondo. Entonces la limpieza ya no era tan cansada, aspiraba una vez a la semana la pecera, solo se sacaba la mitad del agua sin necesidad de sacar a todos los peces, y solo enjuagaba los adornos, reponer el agua que había sacado y listo.
Aun así la mejor forma de evitar tantos desechos era comprar mejores filtros, así que ahora tuve que aprender que hay filtros internos y externos, de plataformas y que se pueden complementar con bombas de aire y cabezas de poder, que hay filtros de cascada, filtros de esquina, filtros de rayos UV, ozonizadores, espumadores, filtros de lodos, que dentro de los filtros puede ir carbón activado, zeolita, biobolas, cerámica, esponja, hasta bacterias, en fin, otra vez mucha información y otra vez más gastos, así que como a mis peces ya les hacía falta más espacio, decidí comprar una pecera mas grande y comprar buenos filtros.
Esta vez, compre una pecera de 1.2 metros de largo con una capacidad de 180 lts, a mi parecer lucía gigantesca, compre un filtro de plataforma y una cabeza de poder con la capacidad para mover todos esos litros de agua, además le adicione un filtro de cascada con tres medios de filtración: carbón, zeolita y esponja, las bombas de aire que tenía nutrían los adornos de burbujas con los que contaba además de dar mayor oxigenación al agua. Compre una tapa con lámpara con un foco especial el cual resaltaba enormemente los colores de los peces y la tapa evitaba que se evaporara el agua además de evitar que saltaran los peces fuera de la pecera. También tuve que cambiar el calentador y ahora compre un termostato sumergible de 120 watts, el cual en vez de estar gastando constantemente electricidad, se prende y se apaga para regular a la temperatura deseada, la cuál es ajustada moviendo simplemente una perilla. Cuando la terminé de montar estaba sumamente emocionado, todos mis peces se veían extraordinarios y los adornos que había puesto me encantaban.
Mis peces siguieron creciendo pero ahora con su nueva pecera parecía no haber ningún problema, pero vino un problema mayor. Los guppies y los neones empezaron a desaparecer y no podía encontrar sus cuerpos. En una de esas noches de estar observando detenidamente la actividad de mis peces descubrí que tanto los ángeles como los japoneses se comían a los guppies y neones que les cupieran en la boca!! Al poco tiempo leí que los ángeles son depredadores naturales de los neones en su hábitat natural y que los peces japoneses son tan tragones que todo lo que les quepa en la boca lo devoran. Además empecé a notar que mi pez japonés moro empezaba a mostrar caída de las escamas y opacidad en los ojos. Igualmente una noche me percate que el plecostomus atacaba al pez japonés moro, y como éste no nada rápido, el plecostomus le arrancaba las escamas y le succionaba los ojos, recuerdo que separe a mi pez en otra pecera pero ya era demasiado tarde y murió. Como odie al pleco esa noche, pero le eche más la culpa a los “asesores” que me habían dicho que esos dos peces convivían bien. Al otro día leí que los plecos suelen ser muy territoriales con su área de alimentación y cuando el pez japonés moro bajaba a la grava a comer el alimento caído el pleco lo atacaba. Esos días aprendí la importante lección de investigar siempre a fondo cada uno de los peces que quería y no hacer mucho caso de los supuestos “asesores” de los acuarios.
Al estar buscando más información sobre como repoblar mi pecera, me encontré con que había los llamados acuarios de biotopo. Esto es, un acuario en donde habitan solo especies de un lugar geográfico determinado, también es aclimatado y adornado con las condiciones físicas y bioquimicas de ese lugar. Así que existen acuarios de biotopo del amazonas, de Centroamérica, de cíclidos africanos, asiáticos etc. Recuerdo que había escuchado que uno de los peces de agua dulce más bonitos eran los “Pez Disco” del género Symphisodon, pero que también eran muy difíciles de de mantener y obvio, también caros. Para mi fortuna, el Pez Disco es un habitante del amazonas y como yo ya tenía peces de ese biotopo como el ángel y el pleco, además de sentirme muy confiado con la experiencia que ya tenía, me di el reto de comprar un par de peces discos y ver como me iba.
Como ya tenía experiencia, me di a la tarea de investigar todo lo referente a su hábitat, así que aprendí que el biotopo de las amazonas tiene un pH ácido de 6.5, plantas con hojas exuberantes donde les encanta esconderse y troncos. Compre todo lo necesario incluso un líquido para modular el pH. Ya con la pecera lista compre 2 pequeños ejemplares, un “cobalto” y un “sangre de pichón”, mis “discos” eran hermosos, nadaban en pareja, se dejaban ver, y cuando los ángeles se acercaban abrían sus aletas en todo su esplendor para hacerse notar y verse más grandes.
Afortunadamente como todo lo hice bien, mis discos crecieron rápidamente y a parte compre 2 más y otros ángeles. Mi pecera se veía espectacular y ya me había hecho un fan indiscutible de los peces del biotopo del amazonas. Desafortunadamente llego algo con lo que no contaba, falta de corriente eléctrica. Un día se fue la luz, y yo me confíe porque solo se iba máximo 1 hr o hasta 2 hrs, pero esta vez pasaron 8 hrs y nunca llego, también resulto que yo no estaba en casa, había salido y cuando regrese la mayor parte de los peces grandes había muerto por falta de oxígeno, entre ellos mis discos y mis ángeles Entre más grande es el pez consume más oxígeno del agua, además de que si no funcionan los filtros se empiezan a concentrar sustancias tóxicas en el agua que son “respiradas” por los peces y ocupan el lugar del oxígeno en sus branquias, ese día murieron la mayoría de mis peces por asfixia y no pude hacer nada por remediarlo.
Algo que decían sobre estos peces “difíciles” era que no soportaban grandes cambios de pH, en la temperatura ni en las condiciones fisicoquímicas del agua, es decir, que se sature el amoniaco o los nitritos y nitratos. Pero ¿Qué demonios es el amoniaco, los nitritos y los nitratos? Lo veremos en la próxima entrega donde les platicaré mi incursión en los peces marinos o de agua salada, pero resumiendo todo lo que les acabo de platicar como consejos es:
- Si ya estas decidido en tener una pecera, toma en cuenta que deberás invertir una buena cantidad de dinero. Más vale invertir bien desde un principio en vez de estar comprando y comprando cosas cada vez que necesites más espacio o mejores filtros. De una vez compra una buena pecera con buenos filtros. Recomendación: Pecera mínimo de 1 mt de largo con filtro de plataforma, una cabeza de poder con venturi integrado y un filtro de cascada de tres fases.
- Averigua bien sobre los peces que quieres comprar, te recomiendo siempre que te inclines por las peceras de biotopo ya que estos peces conviven naturalmente y no tendrás problemas. Aun así existen peces “pacíficos” y “agresivos”, por ejemplo no puedes poner una piraña pacú y un pez ángel en la misma pecera aunque los dos sean del biotopo del amazonas, o neones con ángeles ya que terminaran siendo un aperitivo bastante caro.
- La alimentación siempre es acorde al tamaño del pez, universalmente todos comen hojuelas, pero hay alimentos más específicos como chochitos para ángeles y discos, pastillas de fondo para plecos y muchas alternativas más. El alimento vivo como la Artemia o los charales se les puede dar cada 3er día para mantenerlos activos.
- Usa siempre un buen anticloro, evita el azul de metileno, solo le da color al agua y mata algunas bacterias, pero también elimina a la fauna bacteriana benéfica de tus filtros (filtro biológico).
- Todas las enfermedades son por efectos de estrés ya sea por su medio ambiente, saturación de peces, que se sienta depredado, etc. Antes de usar cualquier antibiótico, primero revisa la temperatura y las condiciones generales de la pecera y tus peces.
- Siempre dale mantenimiento óptimo a tu pecera: Sifonear, quitar algas de los vidrios y adornos, limpiar los filtros y reponer el agua de evaporación. Las peceras “maduran”, esto quiere decir que el filtro biológico (bacterias) se empieza a formar hasta llegar a una población de balance, así que este mantenimiento se hará entre espacios más largos de tiempo. Primero se hace cada semana, luego cada 15 días y después cada mes.
Si sigues todos estos consejos, te aseguro que tendrás una pecera limpia y saludable con peces grandes y vigorosos, un ecosistema saludable en toda la extensión de la palabra y lo mejor, en tu propia casa u oficina. Si necesitas asesoría, no dudes en contactarnos.