ENVENENAMIENTOS ACCIDENTALES CON RODENTICIDAS
Por MVZ Manuel Horta
Esta será una publicación corta pero de mucha importancia, ya que la mayoría de estos accidentes suceden en casa o cuando sacan a pasear a sus perros sin correa. Otras veces nuestra irresponsabilidad hace que dejemos que nuestras mascotas salgan de casa sin supervisión y así ingieren estos venenos en la calle. Y por último, existen los casos que no son accidentales y que se envenenan a animales inocentes con dolo.
En mi experiencia profesional, el veneno con el que más se dan estos accidentes es aquel al que se tiene acceso fácilmente, es decir, que se pueden adquirir fácilmente en cualquier tienda, supermercado, tlapalería, etc etc. Estos son los venenos para roedores (ratas y ratones) o rodenticidas.
RODENTICIDAS
Estos venenos se adquieren en casi cualquier establecimiento, además de que son baratos. La mayoría vienen en forma de pellets parafinizados o churritos, con una alta palatabilidad, saben dulces y huelen bien al olfato roedor pero también al olfato canino y felino, por lo que nuestros amigos peludos suelen ingerirlos sin problemas.
El principal componente de los rodenticidas es generalmente un producto derivado de la Warfarina, el cuál actúa como un anticoagulante al competir por el sitio activo de la vitamina K, que es uno de los componentes de la cascada de la coagulación. ¿Qué quiere decir esto? Bueno, para que nuestra sangre o la de nuestras mascotas, se pueda coagular normalmente para impedir hemorragias en una herida por ejemplo, se necesitan de varios componentes: trombocitos, plaquetas, calcio y vitamina K solo son algunos de ellos. Si falta alguno de estos componentes el proceso o la cascada de coagulación se ve truncado dando lugar a hemorragias continuas.
Entonces, la warfarina compite por el sitio de la vitamina K, al haber mas ocupa todos los sitios de acción provocando hemorragias continuas. Ustedes dirán ¿Entonces no pasa nada si no se corta con algo y se da un sangrado? Pues si pasa, pero no en seguida, por eso este tipo de venenos han cobrado auge y son bastante efectivos en el control de plagas de roedores.
Antiguamente se utilizaban venenos que actuaban de forma inmediata posteriormente a la ingestión del mismo, como la estricnina. Los ratones y ratas son animales extremadamente inteligentes y generalmente viven en grupos, cuando veían que algún congénere se moría inmediatamente después de ingerir cierto alimento (envenenado) y con un olor particular, inmediatamente lo dejaban de comer. Así que estos venenos solo mataban a un roedor de quizás 6 que viven en el grupo, y por obvias razones las plagas persistían. Con los venenos a base de anticoagulantes no pasa esto, aquí el roedor ingiere el alimento y en su momento no sucede nada, no es sino hasta que pasan unos 5 o 6 días que el roedor tiene molestias, quizás se sienta débil, y ya no salga de su madriguera para posteriormente morir. Aunque no se corte y no haya un sangrado como tal, todos los días hay microhemorragias, externas e internas, el mínimo roce o golpe provoca un pequeño sangrado en la zona pero ni nos damos cuenta ya que enseguida es resuelta por la eficacia del proceso de coagulación. Los pequeños “derrames” oculares también son una forma de microhemorragias, en fin, al no existir un mecanismo adecuado de coagulación por el veneno que ya circula en sangre, estas microhemorragias no se curan y continúan sangrando y acumulándose, hasta que llega un momento en que el sangrado es letal y mueren prácticamente desangradas. Lo mismo le puede suceder a un perro o a un gato si no recibe la atención médica inmediata.
Actualmente estos venenos ya no contienen warfarina, sino que se han ido mejorando y potenciando la acción del anticoagulante con el fin de evitar que algún roedor pudiera hacerse resistente. Los anticoagulantes más usados en la actualidad son Bromadiolona y la Difetialona, estos compuestos son mucho más potentes que la warfarina por lo que sus efectos en perros y gatos pueden ser letales.
SIGNOS CLINICOS
A los siguientes minutos o quizás los primeros días no se observe nada extraño en nuestra mascota, pero conforme pasan los días, podemos observar heces obscuras (por sangre digerida) y vomito con sangre, derrames oculares, debilidad y postración. Después los sangrados se pueden hacer mas evidentes, mostrando sangrados por los orificios naturales como ano, nariz, boca, el vomito se hace persistente y se presenta diarrea totalmente obscura y con sangre franca. Cuando ya es demasiado tarde, llegan a la clínica con shock hipovolémico, y cuando se tratan de canalizar (poner un suero intravenoso) las venas se rompen, y el sangrado no para. Después viene la muerte.
TRATAMIENTO
Afortunadamente, si tu perro o gato ingieren este tipo de venenos no es tan letal ya que existe tratamiento. El tratamiento consiste en administrar dosis masivas de Vitamina K en el paciente con el fin de que haya mas Vitamina que veneno circulando en sangre y que por competitividad la vitamina le gane los espacios al anticoagulante.
RECOMENDACIONES SI OCURRE LA INGESTION
En primer lugar, para que haya un caso de gravedad, o que sea letal, nuestra mascota tuvo que haber ingerido una dosis bastante fuerte del veneno, obvio, todo es dependiendo del tamaño, una dosis letal para un chihuahueño que para un San Bernardo. Ojo, si come 1 o hasta 3 churritos no pasa nada, quizás solo se le de tratamiento preventivo a base de vitamina K, pero generalmente no pasa nada. Una dosis letal para un perro pequeño generalmente es consumir al menos la mitad del frasco del veneno. Esto generalmente puede provocar la muerte si no se actúa de inmediato.
Existen mitos urbanos sobre que hacer en caso de ingestión de venenos, y lo peor es que al menos la mayoría son equivocados. Hablaremos solamente de que hacer y que no hacer en el caso de ingerir venenos anticoagulantes.
EVITA DARLE LECHE: Siempre hemos escuchado “si se toma un veneno dale leche en seguida”. Darle leche solo empeora las cosas al menos con estos venenos, ya que aumentamos la fácil digestión en el estomago. La leche hace que los pellets en el estomago se hagan mas digeribles y hacen que el anticoagulante sea absorbido por las paredes del estomago y del intestino mas rápido.
INDUCIR EL VOMITO: Al menos en este caso, puede servir de ayuda el inducir el vomito a nuestra mascota aunque a veces suele ser difícil y podemos lastimar la garganta de nuestro amigo.
Lo más recomendable es acudir de inmediato a tu Médico Veterinario de confianza. En la clínica se le hará un lavado gástrico para tratar de sacar la mayor cantidad de pellets no digeridos e inmediatamente iniciar con una aplicación de Vitamina K inyectable vía subcutánea y posteriormente ingerida en tabletas por al menos 10 o 15 días.
Siempre la mejor manera de evitar accidentes es la prevención, así que:
cuando tengas que usar este tipo de venenos en tu hogar o tu trabajo, ponlos lejos del alcance de tu mascota y de los niños.
Cuando tu perro salga contigo evita que salga sin correa, ya que si huele algo que le llame la atención se adelantara y se lo comerá sin que puedas saber que fue.
Evita que tu perro salga solo a la calle, no sabemos que pueda comer sin nuestra supervisión y hay bastantes personas sin consideración que ponen venenos en la vía pública.
Espero que les haya servido esta información, y recuerden que siempre es mejor dejar que un especialista se encargue del tratamiento de su mascota. Hasta la próxima publicación!!